Un crédito, aprobado con dos fotos.
Aprobar un crédito era un proceso de varios pasos manuales que hacía el personal en cada local: cargar datos a mano, revisar documentación y consultar el scoring, una solicitud por vez. Lento, expuesto a errores de tipeo y difícil de auditar.
El vendedor saca dos fotos (DNI y recibo de sueldo) desde una app. Un agente de IA extrae los datos, los cruza con el scoring crediticio de SIISA y aprueba o rechaza en el momento, con cada evaluación registrada y trazable de punta a punta.